¿Qué pautas deben adoptar padres y amigos frente al riesgo de suicidio de adolescentes y jóvenes?
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Pautas para padres y amigos frente al riesgo de suicidio de adolescentes y jóvenes
Qué señales hay que observar y qué podemos hacer
La muerte por suicidio sigue siendo una muerte incómoda y silenciada, especialmente cuando afecta a adolescentes y jóvenes. Por el contrario, los datos epidemiológicos de muertes por suicidio hablan a gritos. En el mundo se calcula que una cuarta parte de suicidios corresponde a menores de 25 años. En Catalunya, el suicidio es la primera causa de muerte en personas entre los 15 y los 34 años.
Tras los datos:
Lo más duro: saber que cuando un adolescente o joven se plantea el suicidio no lo hace porque anhela morir, sino porque asume que no es posible continuar viviendo en esas circunstancias.
Lo más triste: el dolor de sus familiares y amigos, la pérdida, el no haber detectado antes lo que estaba pasando en la vida de ese chico o chica y no haberlo podido evitar.
Lo más esperanzador: saber que la muerte por suicidio es evitable, que hay personas y profesionales dispuestos a ayudar a aquellos chicos/as que no ven salida a su problema.
LOS 5 FALSOS MITOS SOBRE EL SUICIDIO EN ADOLESCENTES Y JÓVENES
- Un chico que habla del suicidio, es un adolescente o joven que no se suicidará. El que se quiere matar no lo dice.
Es completamente falso. La mayoría de adolescentes y jóvenes que se suicidan, suelen haber comentado o referido a su familia y amigos, ideas o planes suicidas, en los días o semanas previos a suicidarse. - Preguntar a un adolescente o a un joven sobre el suicidio, es una forma de darle ideas (si no las tiene), para que pueda llevarlas a cabo.
Es completamente falso. Preguntar sobre el suicidio es la única manera de poder prevenirlo, en el caso que el adolescente o joven tenga ideas o planes suicidas previstos. Por el contrario, los adolescentes o jóvenes que nunca han pensado en suicidarse, no lo acabarán haciendo por el simple hecho de preguntarles. - Los adolescentes y jóvenes que se suicidan siempre tienen una enfermedad mental, porque sólo los enfermos mentales son capaces de atentar contra su propia vida.
Es completamente falso. La enfermedad mental es un factor de riesgo para la conducta suicida y el suicidio consumado, pero el suicidio y la conducta suicida también es posible en adolescentes y jóvenes que no tienen ninguna enfermedad mental, pero que se sienten sobrepasados por una situación o problema que piensan o sienten que no es posible resolver. - Los adolescentes y jóvenes que se intentan suicidar, realmente lo único que pretenden es llamar la atención del adulto.
Es completamente falso. La cantidad y tipo de tentativa se relaciona con la letalidad real, pero no necesariamente con la intención que se pretende. - El suicidio de un adolescente o un joven no se puede prevenir, porque no hay nada que hacer cuando ya ha decidido quitarse la vida.
Es completamente falso. El suicidio es prevenible y evitable. Para ello es necesario que los padres, los profesores, los iguales, los profesionales y la sociedad en general, perdamos el miedo a hablar del suicidio. Enseñar cuáles son las señales de alarma de suicidio y la forma de actuación a seguir una vez se han detectado, es una estrategia eficaz para evitar la muerte por suicidio.
¿EXISTE UN PERFIL DE CHICO O CHICA CON ALTO RIESGO DE SUICIDIO?
Cualquier persona puede realizar una conducta suicida, pero se han identificado factores personales, familiares y sociales, que incrementan el riesgo de suicidio. Identificarlos y detectarlos, es un primer paso para evitar la muerte por suicidio.
- Tener una enfermedad mental (en especial, la depresión).
- Haber realizado intentos de suicidio previos y autolesiones.
- Tener una personalidad caracterizada por una elevada impulsividad y la desregulación emocional.
- Sentirse desesperanzado con el presente y el futuro.
- Haber sido víctima de sucesos traumáticos, abuso, desamparo o negligencia en la infancia.
- Estar sometido a un alto nivel de estrés, en especial, escolar y/o interpersonal con sus iguales.
- Estar sufriendo una situación familiar estresante, o haber sufrido una pérdida significativa (por ejemplo: el fallecimiento de uno de sus padres).
- Estar sufriendo una situación de acoso escolar o ciberbullying.
- Haber sufrido una ruptura de pareja traumática e inesperada.
- Haber sufrido el fallecimiento de un amigo o un familiar directo por suicidio.
Fuente: som360.org
SERVICIOS DE PSICOLOGÍA INFANTIL Y JUVENIL
En el departamento de Psicología infantil y juvenil de CERCLES VILASSAR atendemos a los niños y adolescentes desde una perspectiva clínica.
Tenemos una amplia experiencia realizando evaluaciones psicológicas y neuropsicológicas.
El procedimiento que seguimos consta de una primera entrevista clínica con los padres, evaluación al niño, observación clínica, realización de un diagnóstico y establecimiento de un plan de tratamiento específico a cada paciente.
Tratamiento global, intervención directa con el niño y con los padres.

