La importancia del desarrollo social del niño en la edad preescolar
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Desarrollo social del niño en la edad preescolar.
Los padres y los adultos que cuidan de los niños tienen un papel determinante en el desarrollo social y comportamental de los pequeños tanto a través de la intervención ante sus actitudes, reacciones y comportamientos, como de manera indirecta a través de su ejemplo.
La importancia del entorno familiar
Los padres son las personas de referencia en la vida de los niños. Un entorno familiar estable en el que los padres se llevan bien y evitan las discusiones ante los niños influye positivamente en su comportamiento. Resulta la mejor manera de aprender habilidades sociales básicas que les permitirán adaptarse en su entorno de forma adecuada.
Los padres tienen que ofrecer y transmitir un modelo de relación educado y evitar los gritos o las malas formas entre ellos, así como favorecer un modelo de gestión de las emociones negativas y de las frustraciones adecuado, ya que si no los niños aprenderán a relacionarse con sus iguales de forma agresiva y tendrán dificultades para gestionar la frustración y la rabia.
Es conveniente disponer de tiempo de calidad en familia, planificando actividades juntos, jugando en familia, asignando y responsabilizándose de pequeñas tareas a los pequeños para favorecer su autonomía y autoestima y ser conscientes de que los problemas familiares también afectan a los niños (crisis de pareja, divorcio , muerte de un familiar, mala situación económica ..).
¿Cómo juegan los niños en esta edad?
A los tres años el niño empieza a descubrir la dimensión social del juego y participar en lo que se denomina juego asociativo, es decir, el niño empieza a ser consciente de la presencia de otros niños y le gusta estar con ellos. A estas edades los niños se unen en los mismos juegos, aunque cada uno con sus cosas o se imitan unos a otros.
En otras ocasiones, pueden implicarse en otro modo de juego más evolucionado, que se conoce como juego cooperativo. Los niños comparten los juguetes, organizan los juegos y quieren hacer amigos.
A los 4 o 5 años empiezan a descubrir a sus mejores amigos, normalmente del mismo sexo y edad similar. Los preescolares son niños que comparten los mismos intereses.
Los padres generalmente queremos que los niños sean buenos y se comporten bien cuando estén con otros niños. Y si además comparten sus juguetes y ayudan a otros niños, mejor que mejor. Pero no debemos olvidar que a veces les resulta difícil jugar de manera cooperativa, compartir o ayudarse. Recordemos que son egocéntricos y que es muy pronto para comportarse de manera positiva y adecuada.
No tienen empatía y no pueden ponerse en el lugar de otro niño o adulto. Las experiencias socializadoras son las que irán construyendo en el tiempo esta capacidad.
Enseñar a solucionar un conflicto
Los conflictos se pueden aprovechar para enseñar a los niños cómo comportarse, hablar o relacionarse. Puedes aprovechar algunas situaciones para enseñarle a llevarse bien y fomentar un buen comportamiento, así como estimular la capacidad empática entre ellos. Puedes ayudarle en estas situaciones:
- Anima a los niños a que cambien una situación y enséñales a resolver los problemas entre ellos. Háblales de los sentimientos que tienen los dos y dile a cada uno lo que deben hacer para ayudar al otro. Es un buen ejemplo que enseña a solucionar los problemas entre dos personas.
- Podemos ayudar a los niños a ser conscientes de sus sentimientos respecto a las cosas que los hagan otros niños. Por ejemplo, puedes preguntarle que cómo se ha sentido cuando otro niño le ha quitado su juguete, cuando él no quería dar. Así como también podemos enseñar como su comportamiento afecta a otro niño.
- Explica al niño cómo te afecta su comportamiento. Tienes que explicarle que si está enfadado debe hablar contigo y decírtelo, pero nunca llamó ni pegar. Enséñale que si pega a alguien, esa persona se pondrá triste y hazle saber que no permitirás que te pegue o que pegue a otro hermano o a otro niño.
¿Cuándo deberíamos consultar con un psicólogo?
– Si tu hijo se relaciona con los otros niños pegando, insultando, si se muestra muy impulsivo y enfada a menudo con ellos y a pesar de tus consejos no cambia su comportamiento.
– Si observas que tu hijo tiene dificultades de relación con los demás niños porque tiende a aislarse, a jugar solo en el patio de la escuela o en el parque y no muestra demasiado interés en hacer un juego más social y evolucionado en comparación con los niños de su edad.
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Laura Raich Expósito
Psicòloga Infanto-juvenil

