Alumnos con disfemia. Consejos para el profesorado.
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Transmitir tranquilidad y calma en todo momento. Debe encontrar en sus maestros apoyo y no rechazo (evitar caras de preocupación).
Frases NO recomendables (puede tener el efecto contrario).:
– “no hables tan rápido”
– “sólo relajate”
No ayudarle a completar las frases o hablar por él, mejor nos esperamos.
Importante, aprender a utilizar los turnos de palabra y a escuchar (sin nombrar a nadie). Todos los niños, especialmente los que tartamudean encuentran más fácil hablar cuando hay pocas interrupciones y tienen la atención del oyente.
Esperar la misma cantidad y calidad de trabajo del estudiante que tartamudea que el que no lo hace (Efecto Pigmalión).
Hacer que intervenga en actividades donde debe hablar, hará que se sienta excluido justamente por su dificultad. Debemos transmitir que lo que le pasa es pasajero.
Decirle que lo estamos escuchando, que le prestamos atención ( "te escucho ...").
Hablar de la tartamudez como cualquier otro asunto (quitarle la importancia). No convertir la tartamudea en algo en que avergonzarse.
¿Cómo hacer preguntas?
– Suprimir preguntas innecesarias: "¿qué hiciste en el patio ?, ¿con quien has venido hoy ?, ¿qué desayunas hoy?", A no ser que queramos sacar información relevante.
– Hacer preguntas en que las respuestas sean cortas.
– Procurar que si se hacen preguntas a la clase a nivel grupal, sea el alumno / a que tartamudea el primero en contestar, dado que los niños / as suelen prestar más atención al primero que interviene (IMPORTANTE).
– Utilizar preguntas indirectas, ejemplo: en vez de decir "qué hiciste este fin de semana?", "Ayer hizo un día muy bonito, seguro que no te quedaste en casa.”
Como abordar reacciones emocionales del niño / a:
El tartamudeo es un problema de habla pero también afecta a su forma de comunicarse, lo que puede determinar las relaciones con los demás y el concepto que tiene de sí mismo.
Tener en cuenta que sufren mucho por la tartamudez en sí y por la percepción que tienen de él / ella. En cambio, suele ocurrir que cuando la tartamudez es más severa manifiestan menos preocupaciones por el problema:
– Depende de las formas de la personalidad (influye en la actitud hacia las dificultades).
– Y del medio que los rodea (familia, escuela, amistades ...)
Estar atentos a las posibles reacciones emocionales. En estos momentos el profesorado debe hablar abiertamente sobre la tartamudez con un lenguaje apropiado que el niño / a acepte. A menudo no manifiestan sentimientos de frustración, vergüenza, miedo, culpa, etc…
Debe ser firme la intención del profesorado: el alumno / -a que tartamudea necesita compartir las dificultades derivadas de la tartamudez, esto contribuirá a desarrollar una actitud más favorable ante la comunicación, a experimentar una mejora de las emociones positivamente y en definitiva, potenciar su autoestima.
Carme Almellones
Logopeda


