¿Cómo detectar una posible Disfemia?

La Disfemia es una alteración de la fluidez del habla. La edad típica de inicio de tartamudeo está alrededor de los dos y los cinco años. Pero, las difluencias son un proceso normal en el desarrollo del habla y no siempre son síntomas de una posible disfemia. Por lo tanto se producen las siguientes dudas:¿ Si mi hijo se encalla o repite muchas palabras, pero es pequeño, tendríamos que esperar a que se solucione por sí solo? ¿O es mejor hablar con un especialista? ¿Cómo sé si el que le pasa a mi hijo es una disfemia o el que le pasa es “normal”?

Las alteraciones de la fluidez del habla son las siguientes:

• Variaciones. • Repeticiones de sílabas. • Repeticiones de palabras monosilábicas. • Prolongaciones. • Pausas tensas. • Bloqueos con tensión muscular asociada.

Si estas alteraciones están relacionadas con conciencia del problema por parte del niño, reacciones emocionales, conductas de evitación, evitación de situaciones de habla, o de hablar con algún interlocutorio concreto; o, uno de los progenitores presenta este trastorno, hay mucha más probabilidad de un pronóstico de disfemia.

Por lo tanto, es recomendable, que cuando se detecten algunos de estos síntomas en un niño, independientemente de la edad, nos ponemos en contacto con un profesional que realice una valoración clínica y nos oriente en un pronóstico. Es importante que se establezcan unas pautas de orientación en casa y en la escuela para disminuir estos síntomas. El trabajo desde casa es fundamental, muchas veces los padres no saben cómo reaccionar ante estos síntomas y, a menudo, tienen la sensación que su actuación puede ser contraproducente. Del mismo modo, se tiene que orientar a los profesores en su actuación ante la presencia de estos síntomas, puesto que se tienen que tratar con naturalidad evitando situaciones de vergüenza o de incomodidad para el niño, que pueden agravar los síntomas.

Estefania Ruiz Logopeda